Terapia de Grupo en Pacientes Oncológicos

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Terapia de Grupo en Pacientes Oncológicos

El cáncer es una enfermedad multifactorial que tiene varias repercusiones en la vida de la persona. A lo largo de todo el proceso de la enfermedad, la persona experimenta cambios físicos, cognitivos, psicosociales, entre otros. Es importante que el psicooncólogo esté presente desde la primera vez que el paciente recibe el diagnóstico, hasta el final del tratamiento. Cada persona procesa su enfermedad de manera distinta, unos mejor que otros, es en ese momento cuando toma importancia la Psicoterapia de Grupos. La misma “fue incorporada en primer momento, como una forma menor de la corriente psicoanalítica en expansión para lograr una progresiva proliferación después de la segunda guerra mundial.” (Perez & Fernandez, 2002)

Existen diferentes enfoques en cuanto a las terapias grupales, pero todas tienen un objetivo en común. Infundir esperanza de que, sí existe un cambio favorable, lograr una catarsis o ventilación emocional, ayudar a comprender que no es la única persona en esa posición de la enfermedad, ofrecer más información acerca de todos los aspectos de su tipo de cáncer, facilitar la cohesión y altruismo, obtener una mayor socialización y un buen aprendizaje interpersonal. El objetivo es el de crear un cambio en la perspectiva que antes tenía el paciente hacia su enfermedad, y con esto lograr que tenga una mejoría significativa. (Ochoa et al, 2010)

Varios estudios han demostrado que la terapia de grupo es sumamente efectiva en cuanto a pacientes con cáncer. Su objetivo principal es el de la adaptación de la persona a su enfermedad, sus tratamientos y supervivencia. Consiste de un espacio seguro en el que la persona se sienta libre de expresarse y escuchar a otros pasar por la misma situación y ver la manera en que todos lo enfrentan. Todas las terapias deben tener por lo menos uno o dos psicólogos especializados en estos casos que guíen las sesiones.

Marrero y Carballeira (2002) en su artículo, afirman que existen diferentes tipos de enfoque en las terapias, que dependen en la situación y respuesta de los pacientes. Las más frecuentes son desde estrategias educativas hasta terapias de asesoramiento o apoyo. Un ejemplo es la terapia de apoyo-expresiva de Spiegel, se enfoca en respuestas emocionales del paciente hacia su enfermedad, y con esto se ha demostrado un incremento en tasas de supervivencia. El tratamiento psicoeducativo de Fawzy que tiene cuatro componentes: educación para la salud, manejo de estrés, habilidades de afrontamiento y apoyo psicológico; también siendo una de las terapias más eficaces. Otro ejemplo es el de la terapia psicológica adyuvante de Moorey y Greer, basándose en la terapia cognitiva, la expresión de sentimientos, relajación, buena comunicación y aprendizaje conductual permiten un espíritu de lucha entre los pacientes, así como disminuir pensamientos negativos acerca de su enfermedad. La terapia que se va visto que tiene más efectos positivos tiene es la del método cognitivo-conductual con estrategias de afrontamiento eficaces para tratar sus problemas interpersonales.

En varios estudios se ha comprobado científicamente si en realidad existe una diferencia significativa en cuanto a mejoría, a personas que recibieron terapia grupal y las que no. El primer ejemplo es de la Universidad Autónoma de Barcelona, un grupo de 142 pacientes con cáncer de mama en fase de primer tratamiento que solicitaban ayuda psicológica fueron divididos en dos grupos, el primero siendo grupo control, recibe terapia individual y el segundo grupo terapia grupal. La terapia de grupo consistía en sesiones quincenales que duran aproximadamente una hora y media, monitorizadas por un terapeuta especializado. El grupo es de 5-10 personas a lo largo de 20 sesiones en total. Se trabajó en diferentes temas categorizados en módulos; El de ansiedad, depresión, autoestima e imagen corporal, relaciones afectivas y sexualidad. Finalmente, se comparó ambos grupos, según la calidad de vida después de la terapia y se concluyó que el grupo de terapia grupal tuvo una mejoría significativa con el otro grupo, en cuanto a síntomas, dificultades familiares y sociales, malestar emocional, entre otros. (Font & Rodríguez, 2004).

El segundo ejemplo, es de la Universidad de la Laguna en España. Un grupo de 46 pacientes oncológicos se los dividió al azar en grupo de intervención y grupo control. El programa de intervención se estructuró en siete fases con 16 sesiones semanales con una duración de 90 minutos. Se formaron grupos de 3-5 pacientes, junto con psicólogos especializados liderando la terapia. Las fases son: presentación general y conocimiento mutuo, identificación de problemas, búsqueda de soluciones: pensamiento alternativo, valoración de soluciones: pensamiento causal, valoración de soluciones: pensamiento consecuencial, ensayo de soluciones: pensamiento planificador y revisión. Las terapias también incluyen ejercicios didácticos, role-play, repaso en respuestas de afrontamiento y reestructuración cognitiva. De la misma manera, en los resultados se comprobó que el grupo de intervención tuvo una gran mejoría en cuanto a las capacidades de resolución de problemas y en la percepción de sentimientos, pensamiento alternativo y pensamiento causal, más que el grupo control. (Marrero & Carballeira, 2002)

“Cualquier programa de atención psicosocial en cáncer ha de integrar en un mismo marco de experiencia humana (personal, familiar y social) elementos de daño y reparación, pero también de crecimiento y transformación.” (Ochoa et al, 2010). Se puede concluir que las intervenciones psicológicas grupales son un modelo eficaz en cuanto a mejorar la vida de un paciente con cáncer y brindar apoyo emocional. Actualmente, este tipo de terapia ha sido expandido por todo el mundo, y modificado de acuerdo al tipo de cáncer y su etapa. Una de las cosas más importantes de la terapia grupal es que se brinda un cierto tipo de visión desde los pacientes que ya han superado el cáncer y viven una vida relativamente normal hacia los pacientes que recién son diagnosticados y creen que su vida se ha terminado. Gracias a las terapias grupales, pueden ver y creer que el cáncer sí se puede combatir y sí se puede superar. Manifestando un incremento en las tasas de supervivencia, espíritu positivo y efectos favorables en la vida del paciente.

Tamara Yánez 
Psicóloga 
Coordinadora Fundación Mai

Bibliografía

Font, A. & Rodríguez, E. (2004). Eficacia de la terapia de grupo en cáncer de mama: variaciones en la validad de vida. Psicooncología, 1(1), pp.67-86.

Marrero, R. & Carballeira, M. (2002). Terapia de solución de problemas en enfermos con cáncer. International Journal of Psychology and Psichological therapy, 2(1), pp.23-29.

Ochoa, C., Sumalla, E., Maté, J., Castejon, V., Rodriguez, A. & Gil, F. (2010). Psicoterapia positiva grupal en cáncer. Hacia una atención psicosocial integral de superviviente de cáncer. Psicooncología,7(1), pp. 7-34.

Perez, A. & Fernandez, H. (2002). Terapia cognitiva de grupo. Vertex: revista argentina de psiquiatría, 13(50), pp. 267-272.

 

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