Arteterapia desde los ojos de la Neurociencia

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Arteterapia desde los ojos de la Neurociencia

El Sistema Nervioso Central responsable de llevar toda la información que recibimos a través de los sentidos, es el corredor interno que poseemos para movernos, para procesar, para accionar y reaccionar. Cada uno de los movimientos y pensamientos de nuestro cuerpo está conectado a través de una red inmensa de neuronas que permiten que lleve a cabo desde el estímulo hasta la respuesta. Considerando esto, el Arte, desde su concepción creativa, emplea diferentes elementos, estímulos y recursos cognitivos que invitan a un funcionamiento global, involucrando la activación de distintas regiones y estructuras cerebrales, tanto corticales como subcorticales. Gracias a ello y su conexión a través de millones de fibras nerviosas, permiten que la comunicación y su contenido se extiendan desde el Sistema Nervioso Central a los nervios periféricos; es decir, desde el cerebro y la médula espinal hacia las extremidades y el resto del cuerpo.

Pero no solo pensemos en la creación artística desde lo plástico, porque cuando hablamos de arte, hablamos de varias disciplinas implicadas en la creación y cada parte del Sistema Nervioso se activa dependiendo del tipo de arte que se estimule. Por ejemplo, desde la música: varios estudios nos enseñan que puede modular neuroconductores implicados en la forma de cómo sentimos, actuamos y reaccionamos. Internamente: regula los niveles de serotonina (encargados del estado de ánimo), de epinefrina (regulador de la frecuencia cardíaca), dopamina (encargada de la sensación de placer), oxitocina (proteína que también se libera durante un orgasmo), estimula las endorfinas (hormonas de la felicidad), la inmunoglobulina (encargada de producir anticuerpos para combatir infecciones), inclusive la melatonina (activador de sueño) y sobre el cortizol al reducir sus niveles activados por el estrés (Levin 2009).

La literatura activa el lenguaje y la memoria, la danza va con el movimiento corporal, balance y auto-conocimiento, la pintura con la visión y la comunicación; las emociones que se activan con el “hacer arte” van directamente con el Sistema Límbico. Es por eso cuando escuchamos una canción o admiramos una obra de arte, nos emocionamos, lloramos o bailamos, por las respuestas desencadenantes activas, incluso a nivel fisiológico.

Estudios sobre Neurología del Comportamiento actualmente ya incluyen técnicas artísticas en la rehabilitación de enfermedades y cierto tipo de trastornos, apuntando a una intervención desde el arte y considerándolo como una gran posibilidad de educación y modificación de comportamiento y actitudes.  Muchos son los trabajos realizados en varios hospitales y centros de tratamiento alrededor del mundo, donde ya se incluye arteterapia en poblaciones como: enfermos terminales y sus familias, personas con Síndrome Down, enfermos mentales con esquizofrenia residual, etc, y sobretodo en Adultos mayores con diferentes grados de patologías. Sobre todo, este último grupo, agravados por la acumulación de ausencias, olvidos y la sensación de proximidad a la muerte, tienen una carga emocional gigantezca necesaria de canalizar.

Hasta aquí hemos visto cómo el “acto de crear” supone en el sujeto una serie de respuestas químicas y fisiológicas propias de la activación de la corteza cerebral, lo que permiten utilizar todos los mecanismos involucrados en la creación. Si consideramos a Alonso-Fernandez (1996), se refiere a la creación artística como el elemento que permite superar la adversidad y expone los casos de Beethoven o Dostoievski, donde la herramienta artística permitió una independencia en su rol de sujeto creativo, reflejando en sus obras sus relatos patográfico. Con base en estos dos ejemplos podríamos seguir mencionando la cantidad de artistas, escritores, músicos, bailarines, etc, que han usado el arte a través de sus vidas para darle un sentido al encuentro consigo mismos, pero no terminaríamos nunca, porque ese encuentro queda ahora pendiente en el pensamiento de quien lee este texto y se propone una búsqueda profunda dentro de sí… el arte siempre será el camino.

“El arte conserva su función que es única, la de dar al individuo el poder de soñar, de esperar, de sobrevivir a las afrentas del dolor inherente a la vida, a las situaciones extremas, de aceptar renunciar al “paraíso perdido” de la infancia”. (Gaetner)

Por: Yadyra Yánez – La autora es Lic. En Administración, Psicóloga en Formación y Master en Arteterapia Transdisciplinar, Directora de Mai Center, (Centro de Métodos Arteterapéuticos Integrados) y Presidente de Fundación Mai Panamá, (Programa de arteterapia para adultos mayores). www.maicenter.com

 

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